jueves, 15 de diciembre de 2016

EL BALÓN DE ORO
(o el marketing del fútbol)


La última entrega del premio al mejor futbolista de la temporada ha recaído, como se intuía, en Cristiano Ronaldo. En mi modesta opinión no lo merecía, no ha sido el mejor del pasado curso, ni Messi tampoco. Jugadores como Bale o Griezman, dieron un salto espectacular en su rendimiento y fueron los auténticos animadores del curso pasado. No tengo ni idea de cuáles son los argumentos que los "entendidos" del deporte rey eligen estas cosas. Este año se rompió la unión FIFA-Revista France Football, y el rotativo francés vuelve a elegir de forma personalizada, pero el resultado era muy previsible. NI se cómo se vota, ni se los parámetros que los que lo hacen siguen para dar su nota. Pero observo que la suma de títulos de los equipos es indispensable para tener las opciones claras de conseguirlo. Entonces esto no es premio a un jugador, más parece un premio a un equipo. Y aún así, tampoco Ronaldo ha destacado. Es cierto que el Real Madrid ganó la Champions y que Portugal se hizo con la Eurocopa, pero en ninguno de los torneos el portugués destacó especialmente. Incluso en la final de Eurocopa se lesionó al poco de comenzar y sus compañeros hicieron el trabajo sin su concurso. 
El fútbol, que es una mezcla de negocio y marketing, hay veces que aburre. Esto está muy bien para los fans de los equipos y para que los periodistas hablen de algo, pero lo que es para el espectador aporta muy poco. No dejo de acordarme que jugadores como Xavi o Iniesta hicieron méritos más que sobrados para tener, al menos uno cada uno, pero no son jugadores top en el marketing. Y de que algunos años dieron el premio como si fuera una tómbola, caso de Cannavaro. De verdad, dan ganas de que pase esta época dominada por Messi y Cristiano para que cambiemos nuestro chip y las elecciones de este tipo sean más abiertas y reñidas.  Aunque no lo parezca, el fútbol saldrá ganando.

martes, 13 de diciembre de 2016

PISAGATE



El último informe PISA sobre la educación en el mundo ha levantado, en España, posiciones encontradas. Por una parte, parece que hemos subido el nivel con relación a los nefastos resultados de otros años, y por otro, se denota una fuerte diferencia académica entre los alumnos del norte y del sur. Regiones como Castilla y León, Madrid o Navarra, obtienen unos resultados francamente buenos, mientras que Extremadura, Andalucía y Canarias, no hacen sino empeorar. Queda como caso curioso el País Vasco, donde los resultados son muy deprimentes y que se achacan el excesivo celo en el uso de las materias muy relacionadas con la nacionalidad y la identidad en lugar del aprendizaje puro y duro.
Desde luego les ha faltado tiempo a los políticos para sacar pecho y decir que es consecuencia de las políticas adecuadas, bla, bla, bla,... También el colectivo de profesores se apunta al carro y asegura que esto es consecuencia de la implicación del profesorado y sus ganas de evolución. Miren ustedes, que todos se olvidan de lo más esencial, los alumnos y luego los padres. Porque las políticas educativas, tanto a nivel nacional, como autonómico, son francamente muy mejorables y tienen más agujeros que un colador. En el tema del profesorado  el asunto tiene más miga. Es cierto que en algunos colegios, de forma bastante autónoma y solitaria, se intentan y consiguen con nuevas formas de enseñanza basadas en pedagogías modernas, donde el protagonista es el alumno y donde el profesor vuelve a ser el maestro, el guía que pone los caminos para que sean recorridos. Estos lugares sí están logrando muy buenos resultados y unos avances importantes, pero la gran mayoría sigue anclada en un sistema obsoleto  que no responde a las necesidades de los alumnos ni de la sociedad. Demasiado centrados en cumplir el temario, cueste lo que cueste. El tema de los deberes n oes sino la punta de un iceberg muy profundo. 
Se busca una educación integral que comienza en casa y la escuela es una correa de transmisión de la misma, por lo que la acción de los padre/madres es decisiva. Ahora, más que nunca, es necesaria la simbiosis casa-escuela.  
Los políticos harían muy bien en no mirarse tanto el ombligo, porque una de las claves de que países como Singapur o Finlandia sigan en los puestos más altos del informe, además con una buena ventaja, es que LA INVERSIÓN EN EDUCACIÓN NO SE TOCA, incluso en épocas de crisis. Y que la educación es un asunto nacional, que se trata a nivel nacional y se hacen estudios y trabajos para varios años, no dependiendo del partido político que mande. En esos países los profesores son respetados y bien pagados, exigiendo a los mismos evaluaciones continuas para su mejora. 
Este informe PISA  tiene sus partes muy oscuras, hay muchas variables que no terminan de encajar, muchos colectivos no lo consideran válido, muchos alumnos no responden en los cuestionarios porque no son obligatorios, muchos profesionales de la enseñanza lo consideran un coñazo y que no representa fielmente la realidad de nuestros alumnos.
Ahora que se habla tanto de consenso, diálogo, etc... es un buen momento para llevar a la práctica este axioma, sobre todo en asunto donde un país se juega tanto como la educación.

jueves, 8 de diciembre de 2016

IDIOTEZ CONSTITUCIONAL


Una vez y un año más, unos cuantos personajes elegidos democráticamente por el pueblo español soberano en las urnas, han dado una alarde de pasotismo en el día festivo de la Constitución Española. De verdad que ya cansan. Desde mi soberano derecho como ciudadano español a decir lo que pienso les digo con toda humildad: si no creen en España, si no creen en la Constitución Española, si no creen en el poder legítimo del pueblo español donde reside la soberanía y de donde emana el poder, ¿porqué se presentan a elecciones? ¿porqué cobran de algo en lo que no creen? ¿porqué no se van a hacer puñetas de una vez y nos dejan a los demás tranquilos, que ya tenemos bastantes problemas? ¿porqué no dicen claramente que "contra" España se vive muy bien, cuando no tienen nada mejor que presentar? Yo personalmente estoy harto de los diputados catalanes y vascos de los partidos llamados nacionalistas, de los de Unidos Podemos, y de todos aquellos que dice no sentirse orgullosos de ser españoles, pero que viven de puta madre chupando de la teta de la vaca del erario público español, de los que se consideran muy valientes quemando libritos de la Constitución en un ejercicio de libertad????, que si de verdad todo el odio y la rabia que sienten hacia lo español lo encauzaran de verdad en propuestas reales de mejora de la vida de los ciudadanos y no en eslóganes mitineros vacíos de contenido, iríamos de maravilla y seguro que no estábamos hablando de esto. Si de verdad creen en la libertad de expresión, les pido por favor que lleven a la práctica su máximo exponente: el silencio es oro.

martes, 29 de noviembre de 2016

ADIÓS A FIDEL CASTRO


Fue la representación por excelencia (junto al Che Guevara) de la revolución. Un hombre que vivió por encima de su propia realidad. Ha fallecido Fidel Castro, quizá el último gigante político del S.XX. Como suele ocurrir en estos casos, su muerte produce tanta pena como alegría, según como sople el viento. En su patria cubana ya nada será igual, habrá un antes y un después tras la marcha del comandante. Ahora los cubanos tienen en su mano el futuro. Se ha ido el hombre de los discursos eternos, el que siempre tenía razón, el que se buscó los enemigos más poderosos del planeta, el padre para algunos y el dictador para la mayoría, el hombre cuyo retrato se comparó al del mismísimo Jesucristo. La Historia le juzgará, pero quizá la mejor definición sobre su persona sea que representó lo mejor y lo peor de la Revolución. Sea como fuere: ¡¡¡DESCANSE EN PAZ!!!

martes, 22 de noviembre de 2016

DEMOCRACIA  A LA CARTA



Que el triunfo de Donald Trump está levantando sarpullidos en todas la regiones del planeta no es nada nuevo. Lo que verdaderamente extraña es lo que ocurre en los propios EE.UU. En el país de la democracia por excelencia, de donde se han copiado y se copian, con más o menos acierto, sus sistemas, sus valores o sus ideas markentinianas, resulta que es un lugar abonado para no aceptar una de las máximas de la democracia, el pueblo que vota nunca se equivoca. No habían pasado 24 horas del triunfo de Trump cuando en las principales ciudades norteamericanas se realizaban manifestaciones anti-Trump, con el logo: "No es mi presidente", y algunas de ellas acabaron violentamente. La polarización de la sociedad americana lleva a estos peligrosos puntos. El primer artículo de la democracia consiste en saber cuando se gana y cuando se pierde, y aceptar aunque sea tragando sapos y culebras, el inapelable resultado de las urnas. Aunque éstas coloquen en la cúspide a un personaje muy, muy peligroso; hay 60 millones de votantes que dicen que le quieren. A ver sis ahora va a resultar que soy demócrata si sale lo que a mí gusta y si no es así, me rebelo y quiero echar abajo todo. Lo primero que habría que analizar es porqué se ha llegado a esta situación y luego ver la forma de revertirlo, reconocer la victoria del rival (tremendo fallo de Hillary Clinton dejando este muerto a su jefe de campaña y no dar la cara ella) y trabajar para que la próxima oportunidad sea la buena.  La democracia es un sistema con lagunas, pero mientras no se demuestre lo contrario es el mejor (o el menos malo) de los sistemas conocidos. Los norteamericanos que siempre presumen de libertad y respeto, que buscan imponer el sistema democrático en muchos países, de una u otra forma, no pueden ahora caer en la tentación del pánico y llevar su indignación por esos derroteros. Les guste o no, Donald Trump es presidente de USA y punto. Ahora lo que tienen que hacer es vigilarlo, controlarlo (tienen cauces para ello más que de sobra) y demostrar que como pueblo están por encima de él. Como ocurre en el resto de los llamados países demócratas. Si quieren seguir considerándose la cuna de la libertad y seguir con el sueño americano, éste es un buen momento para demostrarlo.

jueves, 17 de noviembre de 2016

TURURÚ TRUMPETA


Las últimas elecciones a la presidencia de los USA han tenido en vilo a todo el planeta. La personalidad de los dos candidatos, por un lado la posibilidad de que una mujer, Hillary Clinton rompiera el famoso techo de cristal y por otro el imposible de definir millonario empresario Donald Trump, con unas ideas misóginas, machistas, xenófobas y muy poco respetuosas con el "establishment" imperante, hacían que la campaña se convirtiera en las más sucia, áspera e irreverente de toda la historia norteamericana. Y la cosa traspasó sus fronteras, llegando a sesudos análisis socio-político-culturales-económicos de lo que ocurriría en caso de que ganase un candidato u otro. Lo que al principio parecía un sueño loco, se convirtió en una pesadilla, la posibilidad real de que Trump ganara. Primero arrasó en las primarias del Partido Republicano, contra todo el aparato y sus dirigentes, luego recortó punto a punto la desventaja que su rival, Hillary, le sacaba al principio. Con un mensaje simplista, dirigido a la llamada "América profunda", la que no es cosmopolita, la que no sale en las postales, la que no vive en grandes núcleos urbanos y la que más a sufrido en sus carnes la tremenda crisis económica que también ha golpeado en USA, supo acoger el descontento que una muy importante masa de la población tiene contra Washington y todo lo que significa y que Hillary representaba. La noche del 7 al 8 noviembre el mundo contuvo la respiración para al final soltar una especie de berrido de temor, indignación y juramentos en todos los idiomas del planeta. 
Su resultado no es más que una nueva demostración de que el mundo está cambiando y que mucha gente no quiere enterarse. Las realidades sociales van por un lado y las realidades políticas por otro, la crisis está dejando demasiados cadáveres en la cuneta y los Gobiernos y Estados no están sabiendo dar respuesta a los problemas de la gente. En el mundo super tecnificado y globalizado de hoy, uno de cuyos principales errores es dejar fuera a grandes capas de la población, ya sea directa o indirectamente, en que la llamada clase media está sufriendo una crisis de identidad y colocación, la gente busca a los profetas, a los que ponen en tela de juicio el sistema imperante. Trump no dice  nada que la gente no quiera oír, sino que dice lo que la gente quiere escuchar. Las llamadas élites no hacen más que mirarse el ombligo y han abandonado al mayoritario resto de la población. La democracia de partidos con más de 200 años de antigüedad se ha burocratizado y ha perdido la conexión con la realidad. Son dinosaurios en una época de animales rápidos y efectivos. Mientras no se demuestre lo contrario la gente a la hora de votar lo hace solo con una papeleta y su conciencia, además de votar con una mano en el bolsillo, si éste se encuentra vacío va a votar con rabia castigando a los que considere culpables y buscando una tabla de salvación. Es el individualismo del "ande yo caliente y ríase la gente", si para ello hay pisar callos o cuellos no pasa nada, si para ello hay que retroceder décadas o siglos en avances y derechos sociales da igual, primero es lo  mío y luego ya veremos.
No ha ganado Trump, ha perdido Hillary, que no supo vencer esa imagen fría, distante, ambiciosa, incluso algo inhumana del sistema que representa; Trump supo ganar la batalla de los sentimientos, casi siempre exhacerbados, de buscar culpables (negros, latinos,inmigración,...), ofrecer una esperanza de recuperar tiempos mejores. No es nada nuevo, es tan viejo como el mundo, pero una vez más ha funcionado.  
Nos esperan unos años interesantes. La democracia es un sistema tan libre y tan equitativo que cualquier cretino es capaz de gobernar incluso la nación más poderosa de la Tierra. Esperemos sus resultados.

jueves, 3 de noviembre de 2016

HABLEMOS DEL GOBIERNO


¡Por fin! Después de 10 meses de auténtico esperpento, con dos elecciones y una tercera que se ha quedado muy cerca, España ya tiene Gobierno. Para ello ha sido necesario que el PSOE se autoachicharrara en una lucha fraticida de la que va a tardar mucho tiempo en restañar y que Ciudadanos le diera su apoyo (a regañadientes) a Mariano Rajoy y al PP.
Suponemos que ahora que se habla y mucho de la legislatura del consenso y del diálogo, lo sea de verdad y se ataquen de una vez por todas los tremendos y urgentísimos problemas que tiene España.
Es hora de ponerse a trabajar, devolver la ilusión por la clase política dirigente a una ciudadanía que ha asistido entre perpleja y cabreada a uno de los episodios históricos más bochornosos de la historia española. ¡Y mira  que hay para elegir!